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Giovanni Sartori |
Francisco Bessone
José Pablo Feinmann
"Giovanni Sartori: "No basta dar un pasaporte para hacer un ciudadano"
El grave problema que subyace a la revuelta de los jóvenes en los suburbios franceses es la casi imposible integración de inmigrantes de cultura islámica a la de los países occidentales que los reciben.
Nota publicada en Diario Clarín 13 noviembre 2005
Cuál es su análisis de la revuelta en Francia a la luz de sus conceptos sobre multiculturalismo, pluralismo y extranjeros?
¿Por qué se refiere a ellos a partir de su ascendencia árabe o magrebí cuando ellos lo plantean como un problema de ciudadanos franceses? —Ellos dicen que son franceses, pero tendrían que preguntarse a sí mismos si lo sienten de esa forma. Un pasaporte no te hace perteneciente a un lugar. Yo desde hace 30 años soy residente de Estados Unidos, pero me siento italiano; eso no me cambió jamás. No es la nacionalidad jurídica la que cambia a las personas. Ellos permanecen como una comunidad extraña que no se ha integrado. Este es un fenómeno de falta de integración, pero esta integración no lograda también es responsabilidad de ellos. Será que el Estado que debía integrarlos tampoco supo hacerlo. Pero en verdad nadie sabe cómo hacerlo. Es difícil. A su entender, ¿el origen de esta problemática está en su historia teocrática, no en los Estados del Primer Mundo que no los incluyen? —Todo es parte del problema. Aunque creo que si hay una culpa es de la dificultad que tienen los islamistas para integrarse a la sociedad laica occidental.
Sin embargo, ellos aclaran que este no es un problema religioso.
Un sector de la sociedad europea está mostrando un nivel de intolerancia también hacia los inmigrantes no-islámicos. —Europa está compuesta por países multiculturales de hecho; en lo fáctico lo son. Lo que yo critico es la ideología multicultural. Como ideología, el multiculturalismo fue un invento norteamericano de los 60. Y predica el aislamiento cultural, crea una sociedad de guetos. ¿Vislumbra una solución para este conflicto?
En Francia, los jóvenes se organizan sin un líder y se comunican entre sí a través de Internet. ¿Hay una nueva conformación de masas distinta a la que usted planteaba en Homo Videns, donde los televidentes perdían su capacidad de entendimiento crítico por estar expuestos a la TV? —Internet es un formidable nuevo medio de movilización de masas que no necesita líderes. Esta comunicación entre millones que intercambian mensajes y se convocan entre sí es una dimensión nueva de la sociedad de masas. Y esto también funciona para el mundo islámico. Pero esta revuelta inédita no habría sido posible sin la televisión. Porque influye en el fenómeno de contagio, en la generación de emociones. Es un instrumento de emotividad y movilidad. No es lo mismo leer en el diario "Hubo 1.200 autos quemados" que ver la imagen. Es completamente distinto el impacto. Son nuevas dimensiones de la política.
¿Esta nueva dimensión de la política puede generar resultados concretos en las instituciones? —No es una nueva forma de entender la política. Sí es una nueva forma de hacerla.
Algunos análisis políticos de las últimas semanas llegaron a hablar de guerra civil en Francia. —No es una guerra civil. Porque ante todo, no tienen intención de matar. Y esa es una de las características de los conflictos de tipo bélico. Es una clásica revuelta amplificada, reforzada por la repercusión mediática.
—Yo viví el Mayo del 68 y los que hacían la revuelta eran de la clase media francesa y no pudieron incluir a los obreros. Lo que tiene de inédito este conflicto es que es fruto de una población alógena. La consecuencia es que como se identifica con un solo grupo étnico crea reacciones en el resto de la población francesa. Esto agrava el problema de la integración, termina acentuándose el término "extranjero" y se acerca a la palabra inglesa "alien": extraño. Se acentúa la idea de un "otro" peligroso, de temer.
¿Puede entenderse como una consecuencia tangencial del discurso antiislamista de Estados Unidos? —Fíjese que yo creo que la guerra de Bush, al contrario, creó pro-islamismo. La reacción pacifista pro-islámica para ir contra la política exterior de Bush. Cometió grandes errores haciendo una guerra que no debía hacer y reforzó, al menos para las izquierdas en Europa, la causa islámica. Pero lo de Francia es un fenómenos diferente. Sufre la inmigración clandestina. El típico islámico inglés es paquistaní y tiene un nivel cultural superior al de los islámicos que están en Francia. Sin embargo, luego de tres generaciones se les preguntaba si se sentían más ingleses que islámicos y respondían que no, pero no resultan un problema serio para Inglaterra. En cambio los que llegan del Africa y los países árabes son como los europeos del 1300.
¿Por qué encuentra un atraso semejante, de siglos? —El Islam se detuvo culturalmente. Europa se modernizó, se volvió laica después de las guerras de religión. Para las sociedades islámicas es como estar en una situación anterior a las guerras de religión. Por eso tampoco cuentan con una capacidad de vivir en una sociedad pluralista. Si la Iglesia Católica no hubiese perdido el control de la sociedad ético-política laica hubiera sido igual. Las sociedades teocráticas permanecen detenidas en el tiempo. Inmovilizadas.
Noam Chomsky, en su libro El terror como política exterior de Estados Unidos, parte de una pregunta elemental sobre las causas que han conducido al mundo a una situación semejante de guerra contra el terrorismo. Y para eso se pregunta qué es exactamente eso a lo que se da en llamar "terrorismo". —A él le queda cómodo decir que no se sabe bien qué es el terrorismo. Chomsky es un personaje que es muy buen lingüista; en política, en cambio, no es serio. Los estudiosos de rigor de la política no lo aceptan. Es sólo un escritor exitoso. Acá hay que hablar de un terrorismo global, muy distinto del nacional. Que nace con el fundamentalismo islámico y es transportado al mundo por la televisión y la capacidad de difusión de la tecnología.
¿Sigue pronunciándose a favor de las guerras preventivas? —Las guerras del futuro van a sustituir a las guerras de ocupación que son insensatas. Yo estoy totalmente en contra de lo que hizo Bush en Irak.
¿Cómo piensa que se instrumentaría algo así? —Atacando blancos, no ocupando países. Con la aprobación de un derecho internacional.
Pero con eso no bastaría.... —Con un ejército internacional. Aunque no lo veo viable en el corto plazo, a mí me parecería bien. Creo en la instrumentación de organismos internacionales contra la lucha del terrorismo.
Luego de la aparición de su libro La sociedad multiétnica se lo acusó desde algunos sectores de tener conceptos racistas, por su categorización entre inmigrantes "útiles" e "inútiles". —Esa es una estupidez que podría haber dicho Noam Chomsky. Massimo D''Alema, el líder de la izquierda italiana, dijo sentirse molesto con mi libro cuando apareció, pero hace unos meses, cuando me entregaron un premio en Italia, dijo públicamente que se retractaba. Yo me río de los zombis que me dicen racista.
Entrevista de Natalia Paez
Natalia Páez.
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Un Mayo Francés? Sartori: Yo viví el Mayo del 68 y los que hacían la revuelta eran de la clase media francesa y no pudieron incluir a los obreros. Lo que tiene de inédito este conflicto es que es fruto de una población alógena. La consecuencia es que como se identifica con un solo grupo étnico crea reacciones en el resto de la población francesa. Esto agrava el problema de la integración, termina acentuándose el término "extranjero" y se acerca a la palabra inglesa "alien": extraño. Se acentúa la idea de un "otro" peligroso, de temer.
Natalio Botana: En el mundo y en Argentina había un sentimiento de que las cosas podían cambiar. Había procesos reales, como el mayo francés, olas revueltas de EUA donde la realidad cambiaba. La desvalorización democrática, se debía a dos razones: No la conocían por la práctica, porque fue pervertida durante décadas, pero además porque el contexto mundial - el mayo francés, la revolución cubana - hacia parecer a la democracia como un sistema poco apropiado para realizar los grandes cambios.
Una mirada de la Inteligencia Norteamericana en Mayo de 1968 VERNON WALTERS, TESTIGO CONFIDENCIAL DEL SIGLO XX –¿Qué pensaba su gobierno? La Mediocracia Un artículo de Héctor Ruíz Núñez
Ana Josefina Alvarez se especializa en el fenómeno de la criminalidad y ha participado en los programas que buscan soluciones a la creciente marginalidad en el seno de sociedades opulentas -¿Qué diferencias presentan las respuestas violentas a la exclusión en Francia, respecto de América latina?
Sartori
El italiano Giovanni Sartori es uno de los mayores protagonistas del debate político-cultural contemporáneo. Doctor en Ciencias Políticas y Sociales, es profesor emérito en la Universidad de Columbia en Nueva York y en la Universidad de Florencia y obtuvo en 1988 el Premio Nacional de Ciencias Sociales de Italia. Autor de numerosos textos entre los que se destaca "Homo Videns " analiza la televisión como una fuente importante de creación de opinión y degradación de la política.
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Otros Temas Neofeudalismo o Capitalismo tardío
Partícipe Areas Temáticas
La anécdota de Picasso Hay una anécdota sobre Picasso durante la Segunda Guerra Mundial: un oficial alemán visitó su estudio, vio Guernica y, asombrado ante la confusión modernista de la pintura, le preguntó: "¿Usted hizo eso?" Picasso le contestó con calma: "¡No, ustedes lo hicieron!" Hoy, y ante los estallidos de violencia en los suburbios de París, muchos liberales nos preguntan a nosotros, los pocos izquierdistas que seguimos confiando en una drástica transformación social: "¿No lo hicieron ustedes? ¿Esto es lo que quieren?" Y nosotros deberíamos contestar como Picasso: "¡No, ustedes lo hicieron! ¡Este es el verdadero resultado de su política!"
La tentación Hermenéutica
Slavoj Zizek Lo que hay que resistir cuando se nos presentan crónicas e imágenes de autos que arden en los suburbios de París, es la "tentación hermenéutica", la búsqueda de un significado o mensaje más profundo oculto en esos estallidos. (..)
Algo característico del discurso político y crítico actual es que el término "trabajador" desapareció de nuestro vocabulario y se lo sustituyó y/u obliteró por "inmigrantes/trabajadores inmigrantes: argelinos en Francia, turcos en Alemania, mexicanos en EE.UU.". De esa manera, la problemática de clase de la explotación de los trabajadores se transformó en la problemática multiculturalista de la "intolerancia a la otredad", etcétera, y la excesiva inversión de los liberales multiculturalistas en la protección de los derechos étnicos de los inmigrantes sin duda extrae energías de la dimensión de clase "reprimida". Si bien la tesis del "fin de la historia" de Francis Fukuyama pronto cayó en desgracia, seguimos asumiendo en silencio que el orden global capitalista liberal-democrático es de alguna manera el régimen social "natural" que por fin descubrimos; seguimos pensando de forma implícita que los conflictos que tienen lugar en el Tercer Mundo son una subespecie de las catástrofes naturales, algo así como estallidos de pasiones violentas cuasi naturales o conflictos que se basan en la identificación fanática con las propias raíces étnicas. ¿Y qué es aquí "lo étnico" sino un nuevo término en clave para designar a la naturaleza? SLAVOJ ZIZEK Slavoj Zizek Básico: Nacido en 1949, en Lubliana, Eslovenia, ciudad en la que cursó el bachillerato de letras. Estudió filosofía en la Universidad de Lubliana, donde se doctoró en 1981. Cuatro años después obtuvo un segundo doctorado en psicoanálisis en la Universidad París VIII. |
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