Lic Luis Ciontigiani
El actual modelo de agricultura industrial basado solamente en empresas de gran escala orientadas a la productividad a corto plazo, está impulsando un proceso de concentración agrícola y de exclusión de los pequeños y medianos productores.
Esta agricultura pone en serio riesgo a la tierra como recurso y como bien dado para cumplir su función social.
El Estado Nacional no articula y conduce una política agropecuaria nacional. El mercado es el único organizador y actor del sector y desde los noventas reproduce un modelo de acumulación que tiende a la extranjerizacion de la tierra, la concentración económica, la desaparición de las pequeñas unidades productivas, el debilitamiento del movimiento cooperativo y la ausencia de un desarrollo integral del interior.
Tal es así, que la rentabilidad lograda desde el 2002 en adelante, la cual no se distribuyo dentro del sector en forma equitativa, fue producto de coincidencias de distintos factores externos y de mecanismos económicos internos, que a una real política agropecuaria. Lo que queremos remarcar es que la política agropecuaria está en manos del mercado en todas su fases.
Hoy el sistema productivo argentino tiende a la gran escala, al uso de altas tecnologías, a una mayor productividad, que para ser rentables en la producción de commodities se necesita bajar costos, dado que la rentabilidad es mucho menor que la de los productos diferenciados con agregación de valor y mucho más dependiente de los mercados internacionales que estos últimos. Pero los que están en condiciones de bajar costos son los grandes empresarios del sector que manejan volúmenes de compra y venta de gran magnitud, además de tener una escala muy importante.
Es por esto que el modelo de agricultura sin políticas de estado tiende a despoblar el interior. O sea, cada vez más los pequeños y medianos agricultores pierden autonomía y se ven acorralados por esta tendencia del modelo a la concentración, que no es cíclica sino estructural. El último censo agropecuario del 2002 detectó la desaparición de 103.405 productores, el 24.5 % menos comparado al censo de 1988.
A esto último se agrega la problemática de los insumos agropecuarios y la comercialización de granos del país que está en manos de cuatro o cinco grupos económicos trasnacionales que distorsionan el mercado entre el precio que pagan y los que tendrían que pagar al productor. Por este motivo es que hay que volver a debatir y tener estrategias en torno a la regulación de la comercialización de granos.
Es clave en la Argentina iniciar un trabajo en conjunto para la creación de un regimen especial en lo jurídico, economico y social, que tienda a fortalecer a la PYME AGROPECUARIA NACIONAL y a la ECONOMIA SOCIAL o lo que se denomina un MODELO DE AGRICULTURA CON AGRICULTORES que sea capaz de impulsar un desarrollo integral y equitativo del interior para impulsar la producción diversificada, con auténtico sentido federal, con arraigo de la población rural; que promueva una ley contra la extranjerizacion de tierras; reforma a la ley de arrendamientos; creación de un Instituto de Colonización; Junta Nacional de Desarrollo Agrario para regular el comercio de granos del País; derogación de la Ley de Entidades Financieras; Solución definitiva del endeudamiento del sector; recuperar el Banco Nación para impulsar el desarrollo nacional. preservar el derecho al uso propio de semillas y rechazar la modificación de la ley de semillas; soberanía tecnológica en el desarrollo de la genética; tecnologías apropiadas para el pequeño y mediano productor; políticas para industrializar la producción primaria; promoción de la capacitación; fuerte inversión en la infraestructura nacional; creación de un Fondo de Desarrollo para la economías regionales para solucionar problemas de comercialización, costos de los fletes, infraestructura etc.
Es necesario generar consensos para impulsar instrumentos, políticas específicas y activas, proyectos y programas concretos para demostrar que ES POSIBLE OTRA AGRICULTURA; QUE ES POSIBLE CONJUGAR DESARROLLO Y AGRICULTORES; PRODUCTIVIDAD Y SOSTENIBILIDAD; COMPETITIVIDAD Y RURALIDAD; RENTABILIDAD Y EQUIDAD.
Lic. Luis Contigiani