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retórica

Analizando editoriales de los grandes Diarios de la Argentina

Apuntes de Francisco José Bessone

La palabra hablada y la palabra escrita son signos convencionales para expresar una idea, también, instrumentos de acción y de poder. Las palabras rara vez son inocentes, mucho menos en la medida - suponemos que a veces, sin quererlo - que producen más desconocimiento, cuando reproducen ciertas categorías conceptuales claramente arbitrarias para sustentar algunos enunciados. El presente artículo no pretende denostar ninguna de las líneas que expresa una editorial,- en este caso el periodista Joaquín Morales Solá y otras de Mariano Grondona-, solo analizar una dimensión persuasiva, dimensión que está siempre presente en todo discurso.

Cualquier palabra o opinión busca convencer o persuadir, -incluso estas mismas líneas- la cuestión, es cómo intentamos hacerlo. Y Ud. puede preguntarse: ¿ Cuando una persona está persuadida ?

Bueno algunos dirán, nos persuadimos cuando pensamos que "algo está demostrado", y para ello ocurra es imprescindible ofrecer argumentos o razonamientos, de ahí que se considere la argumentación, como el centro del discurso persuasivo.

Este convencerse incluye; encontrar razonamientos consistentes para algunos, o solo slogans o frases efectistas para otros.

Se supone que cuando encaramos alguna lectura -en los casos de nuestras preferencias periodísticas o diarios de opinión etc.- estamos en busca de esos argumentos para acordar o discordar esas ideas expresadas. Este marco de relación emisor-receptor linealmente expresada es en muchos casos ilusoria.

En realidad, nos acercamos a una lectura o audición de esas preferencias, ya parcialmente convencidos, no buscamos que nos alcancen los asombros, más bien, sólo necesitamos que nos reconfirmen lo que ya tenemos por cierto o verosímil,- y este modo o relación-, constituye el secreto de los diarios o programas de opinión. Así es posible ubicar el lector de un determinado diario, revista, con un previo contrato de lectura con el emisor. Contrato que, incluye en las líneas de opinión, un grado de identidad con el medio que se elige consumir y donde también se identifican una variedad de significados de acuerdo con la experiencia socio cultural del lector". Esto es así, porque seguramente, algún discurso de estos medios, ha engendrado en ese lector alguna creencia determinada y en él deposita su confianza. Y la confianza depositada se apoya en el siguiente mecanismo: "el discurso en el que creemos, es aquel cuyas descripciones postulamos como las más próximas a las descripciones que nosotros hubiéramos hecho del acontecimiento si hubiéramos tenido de éste una "experiencia real".

Así hay un lector de Ámbito Financiero, otro de Pagina 12, La Nación o un escucha del Ruido de las Nueces porque se apela a una identidad de juicios entre el autor y el lector, o al menos aspira a lograrla. Hay a su vez un efecto de similitud, que conecta cada noticia con una agenda de noticias ya leídas e interpretadas como verosímiles con el imaginario del lector a los sectores a la que él pertenece, y esto debe estar próximos a sus preferencias e intereses. En el caso de los diarios, - referencia específica de estas líneas - ese contrato de lectura incluye muchas otras cosas; incluir el mismo diseño; percibir al emisor como el supuesto depositario de un saber, el nivel de su lengua, los usos de las metáforas comparaciones etc. etc , ...Se trata de una relación delicada, que puede romperse si se alteran las cláusulas del acuerdo, si el diario cambia parcial o totalmente sus modalidades de decir, o que ponga en riesgo ese contrato de lectura.

Hechas estas aclaraciones válido resultará sumergirnos en la editorial de Joaquín Morales Sola- del día domingo 18 de diciembre del 2005 - para analizar algunos trazos. Dice el editorialista en referencia al desendeudamiento del gobierno nacional y sus posibles consecuencias:

"A Néstor Kirchner no le gusta que lo pongan a optar entre esos dos líderes; hay, sin embargo, una opinión internacional que elogia a Lagos y desprecia a Chávez. ¿A cuál de los dos se parece Kirchner?, suelen preguntar en el exterior. "

Estas líneas merece preguntarnos al menos, "que es" la Opinión Publica, para saber de que hablamos.

Opinión Publica Internacional

Cualquiera diría por sus ausencias de referencia o definición que se trata de la necesidad oratoria de abreviar el razonamiento y no fatigar al auditorio llamada"la lógica de lo implícito". Conviene y debe interesarnos decir algo al respecto, porque interesa tanto por lo que no dice, como por lo que dice.

A su vez, "Opinión pública Internacional", es mencionada como algo dado, es algo "que está", algo así como Platón cuando habla de las "ideas innatas". La opinión es, en primer lugar, una ubicación, una colocación: "es el conjunto de opiniones que se encuentran en el público o en los públicos", y hay que decir que "opinión" no es saber y ciencia; es sencillamente un "parecer", una opinión subjetiva que no necesita ser demostrada.*

- Che, decime que opinas de Chávez. Te gusta no te gusta?. Cualesquiera fuera la repuesta siempre será una parecer. Dos más dos, no sería una opinión, sino una verdad matemática.

Si la opinión es: - "no me gusta Chávez"- seria entonces sensato repreguntar, porque se tiene esa opinión.

Sometido a esta repregunta, el sujeto en cuestión tendrá que admitir que su repuesta está sujeta al flujo de informaciones exógenas (recibidas del poder político o de los medios de información de masas, opiniones de sus amigos etc ), y que emitir una opinión depende de los infinitos flujos de información que construyen su parecer, que inciden en la misma. Si esto es así, fácil es deducir que la opinión y la opinión pública -en este caso internacional - es una construcción que poco tiene de autónoma, de realmente suya, y cuanto más se abre y expone la opinión pública a flujos de estas informaciones, más riesgos corre de convertirse —como decía Riesman— en opinión pública "heterodirigida". **

Si asumimos algo de la opinión publica como una construcción, deberemos explorar también, cual es el sentido de esta referencia. Esta opinión pública internacional - que desprecia a Chávez- aparece como una referencia impersonal, no lo produce y expresa un único individuo, en este caso Morales Solá - sino organizaciones institucionalizadas, así, la estrategia discursiva pretende remitir al verosímil de la objetividad, propio y necesario del discurso periodístico. La opinión pública internacional desprecia a Chávez; puede ser verosímil, pero podemos deducir con estos datos que no tiene porque ser cierta. Aristóteles sabía de este recurso, lo denominaba "silogismo retórico" y se constituye en el intento de establecer premisas verdaderas que no están comprobadas pero que se supone como válidas. Si el lector acepta esta premisa -no demostrada, pero presentada como válida- no tendrá más remedio que aceptar las conclusiones. Los últimos párrafos ilustran estas aseveraciones:

Dice Morales Solá : " Hay tres cuestiones políticas irresueltas en el fárrago de la deuda con el Fondo. Una de ellas es Chávez. Si Kirchner lograra que el líder populista venezolano le comprara bonos por cifras siderales, el riesgo posterior consistiría en la dependencia política de Caracas. Chávez ha planteado la eterna disyuntiva de los populistas latinoamericanos: la democracia, dijeron y dicen, no es compatible a veces con la reparación social. Falso y recurrente.
Encontramos las razones del desprecio: un populista poco afecto a las formas democráticas que no dudará a la hora de definirse en los dilemas de la libertad e igualdad y nos advierte de las consecuencias de estas dependencias.

Detenerse en los discursos permite aproximarnos a las acciones ideológicas - entendida éstas como una visión del mundo- y se comprueba el patrón discursivo recurrente que refleja un tipo de manipulación, o -dicho de otra manera -como las figuras retóricas, tienen por finalidad enfatizar ciertos aspectos o bien ocultar otros.

Es válido explorar con alguna atención las líneas de su compañero de columna en el mismo diario, Mariano Grondona, y percibir otro modo de estrategia persuasiva. Algunas referencias académicas, ubican al Grondona desplegando un modo de destinación que denominan "estrategia pedagógica", y es recurrente, tanto en sus escritos como en su programa televisivo, percibir su doble condición de periodista y docente universitario, así como proponer a sus lectores-espectadores un vínculo propio de una relación pedagógica. Su contrato de lectura "se construye entre un 'nosotros' y un 'ustedes' explicitados" pero que "realiza un nexo entre dos partes desiguales: una que aconseja, informa, propone, advierte, es decir, que sabe, y otra que no sabe y es definida como un destinatario predispuesto y más o menos pasivo, que aprovecha"*** Neutralidad y equidistancia son los valores exhibidos (las famosas "dos campanas") y antes las posiciones antagónicas, hace su intervención en carácter de "justo término medio", y es donde radica su operación más fuertemente ideológica.

Editorial domingo 18 de diciembre del 2005:

El kirchnerismo ha entrado en su fase jacobina "Toda revolución y todo drástico cambio político atraviesan cuatro fases. La primera, vacilante, es la iniciación. En la segunda fase, el grupo dominante se radicaliza, volviéndose agresivo. En la tercera fase, los excesos de la segunda fase se vuelven contra sus protagonistas. En la cuarta fase, se agota la revolución. La segunda fase, la más radical, recibe el nombre de jacobina. El nombre corresponde a la segunda fase de la Revolución Francesa, que lideró el "club político" de los jacobinos a partir de 1793, instalando la sombría moda de la guillotina bajo el liderazgo de Robespierre para terminar al año siguiente con el guillotinamiento del propio Robespierre. La tercera fase recibió el nombre de Termidor porque, de acuerdo con el calendario de la Revolución, fue en este mes, a mediados de 1794, que los moderados desalojaron a los jacobinos. La Revolución Francesa, que había conocido su fase de iniciación en 1789, se agotó en 1799 con el advenimiento de Napoleón. Con mayor o menor violencia, a veces con guillotinas reales y a veces con guillotinas simbólicas, los cambios drásticos de la política atraviesan estas cuatro fases. En 2003, con la elección del presidente Kirchner, los argentinos conocimos la iniciación de un nuevo ciclo político. Sus guillotinas, esperamos, serán simbólicas, pero no por eso podrá eludir la división cuatripartita del tiempo político que puso en evidencia, como un modelo insoslayable, la Revolución Francesa.

La comparación y el paralelismo de dos expresiones donde se usa el “como” o el “más que” no parece inocente, y se reitera nuevamente la referencia impersonal, -esto es - se describen los procesos históricos o fases inexorables de un revolución. El periodista solo nos esta contando como es y será la historia en idéntica estrategia discursiva pretendiendo remitir al verosímil de la objetividad. Ahorraremos esfuerzos en saber "quién" se parece a Robespierre y "cual será" el desenlace inexorable que tiene la historia.

Notas: Los subrayados son del autor

* La opinión teledirigida Giovanni Sartori.
** ídem Sartori

*** III Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación LOS MODOS DE INTERPELACION EN LOS PROGRAMAS DE OPINIÓN GUILLERMO ALONSO y otros.

Joaquín Morales Solá

Morales SoláNació en Tucumán en 1950. Ejerce la profesión periodística desde los 16 años cuando ingresó en La Gaceta de Tucumán, donde su padre era jefe de Redacción. A los 20 era corresponsal de Clarín en esa provincia. En 1975, Clarín lo convocó a Buenos Aires para ser prosecretario de la sección Política. Durante 12 años fue segundo jefe de Redacción y autor de la columna política dominical de ese diario. Renunció en enero de 1990. Publicó Asalto a la Ilusión, una investigación sobre los primeros seis años de la democracia argentina, desde 1983 a 1989. Fue columnista político del noticiero de Telefé y del programa de Bernardo Neustadt. Dejó Tiempo Nuevo el día que fue al programa y se enteró de que lo conduciría el presidente Carlos Menem, porque Neustadt estaba enfermo. En 1990 el gobierno de Italia lo condecoró con la Orden al Mérito de la República Italiana. Posteriormente, en 1992, España lo distinguió con la Orden de Isabel la Católica. En 1998, recibió la Orden Nacional al Mérito que entrega la república de Francia. Sin excusas es el título del libro publicado por Carlos Álvarez, producto de conversaciones con Joaquín Morales Solá Actualmente es columnista político del diario La Nación

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