Titulares | Columnistas | Audio | Cuentos | El Sitio | Historia | Regístrese | Contacto


 

Las pujas distributivas y la inflación

 

"Si ahorramos en dólares o euros, si el comerciante remarca los precios esto no es otra cosa que creer en "otro Estado" porque la moneda es el signo del valor que la sociedad le adjudica al poder estatal. Entonces se reconoce un Estado dentro del o Estado. Advierten los ciudadanos la existencia de poderes reales sobre los formales. Si es así no repetir la historia implica nada más y nada menos que reformular parte de esto."

por Francisco Bessone


"Soldadito a vos también te necesitamos en la lucha por la economía!
Vamos a ver, pibe, como te portas! (...) AVIVATE!
Proponele un juego a los otros pibes de tu barrio:
-Vamos a ver quién pesca más tipos que hacen agio*.
Total, es un lindo juego. Mirá, a lo mejor cae la casualidad de que en tu barrio todos los comerciantes son honrados. Ojalá!.
Pero si no lo son, hay que enseñarles que lo sean diciéndoles:
-Oiga, Ud. se cree que mi papá encuentra el dinero en la calle?. Mi papá trabaja honradamente sabe? Ud, por qué no hace lo mismo?
Le gustaría que en un descuido suyo le llevase un paquete de galletitas? Ah no?. Claro. Eso es robar.
Bueno, lo que Ud. hace cuando cobra más caras las cosas también es ROBAR.
Y Ud. es un hombre mayor. No le da vergüenza? No sabe que la ley puede castigarlo en serio?.
Mundo Peronista, año 1, n° 18, abril de 1952.

 

"Ustedes cartelizan y atentan contra el bolsillo de los argentinos". Señor Coto: yo lo conozco muy bien a usted y sé cómo trabaja sobre los bolsillos de los argentinos. Nosotros nos vamos a organizar desde el Estado y vamos a ayudar a organizar ligas de consumidores, y vamos a seguir lo que hacen ustedes permanentemente", deje de lanzarnos las diez plagas de Egipto. Trabaje por la Argentina y deje de presionarnos"
Presidente Nestor Kirchner. Viernes 25 de noviembre de 2005.


LAS CRISIS Y LOS COMPORTAMIENTOS SOCIALES

 

No hace falta una crisis, para descubrir pujas distributivas. En realidad las pugnas nunca terminan, siempre están latentes en toda sociedad, se exacerban o morigeran de acuerdo a los avances o retrocesos económicos. Lo cierto es -que si hay crisis- estas se potencian. Invariablemente en crisis vemos actores que dibujan una lucha. En nuestro país se han definido -en ocasiones- por la capacidad corporativa, otras, por al abuso y el terror. Si tenemos claro que las disputas son parte de natural de la vida de las sociedades -como expresan grandes pensadores de la ciencia económica - no estamos en condiciones de resolver el problema, pero al menos, sabemos de que estamos hablando."Nunca en ningún país se declaran "tiempos de banquetes", percibimos que lo fueron cuando nos asiste la carencia, por eso no debe resultarnos extraño que cuando se perciben alivios, cuando se creen superadas ciertas entropías- propias de las crisis- se quiera estar un poco mejor.

Lo Mismo

 

Cuando pasan las crisis, cuando el estómago se desacostumbra a la acidez - aquella que trajo cierta indigencia - cuando se empieza a comer, se quiere seguir comiendo. Esto permite todas las miradas. Para muchos no se trata de "gula" u otro pecado capital sino de un acto de básica necesidad y subsistencia. Nunca faltaran voces que marquen las demandas como "excesos".

Hay asimismo discursos con alto grado de cinismo, discursos que las reconocen, pero advierten el peso de un pasado recurrente y al escucharlos se aprecia la fuerza de su maximo argumento : Si las atendemos "repetiremos la historia". Así -estas palabras- tienen la rara virtud de que el presente se vuelva pasado, y si cambiar, es repetir el pasado: "quién se anima a reclamar". A la postre merecemos el castigo de presunta impaciencia y de esta manera la traumática memoria inflacionaria hace así su trabajo.

Otros - que los hay - ven las demandas como legítimas y razonables y ubican sus soluciones en el establecimiento de un orden de racionalidad . Son los que aspiran a la presencia del un poder político como capaz de cumplir esa tarea.

Quizas podemos tener claro otro punto en esta pequeña reflexión: "Es conocido el desinterés del hombre por todo aquello que no este inscripto en el pequeñisimo mundo de sus intereses concretos", y es aquí donde la política tiene el papel que cumplir. Cada parecer expresará un ínteres - legitimo por cierto - y así, sólo comprobamos un hecho -que no se justifica ni excusa-, sólo que debe haber alguien que hable en nombre de todos.

 

Toda demanda esta limitada por los contextos: Veamos nuestros tiempos. Cuando funcionan los bancos, cuando vuelve el principio de autoridad, cuando se dibuja cierto orden y creemos alejarnos de las perturbaciones sociales comienzan a vulgarizarse ciertos derechos, y cada uno comienza a pedir "lo que considera suyo". En crisis - y en esto deberíamos presumir saber los argentinos- nadie reclama aumentos de sueldos cuando teme perder el trabajo y son escasas las voces cuando el paisaje es la desocupación estructural; cuando abunda la miseria, más bien, en esos tiempos nos descubrimos contenidos; por más justa y legítima que sea la demanda y es probable que -si tenemos trabajo- nos conformaremos con que no nos echen, porque después de todo, "siempre en esta vida se puede estar peor".

 

La normalidad de un país - en un sentido figurado - es una sociedad con tensiones permanentes ya que no hay sociedad ni historia sin conflictos, e incluye ver a los integrantes de una sociedad reclamando una y otra vez atributos de ciudadanía. Los conflictos son connaturales a la política, si no existen conflictos significa que no hay gobierno. Hoy se agudizan los conflictos y se teme por comenzar a incubar una nueva crisis y reiterarnos en círculo vicioso sólo que ocurren porque estamos "algo mejor" y ese "estar mejor" determina gran parte de los comportamientos sociales.

La hiperinflación - por ejemplo, (me refiero a su derrota) - permitió todo ó casi todo en Argentina -provocando mucho de lo que hoy padecemos-. Hoy muchos se preguntan: como fueron posibles la aplicación de aquellas políticas que la sucedieron? Sencillamente porque los pánicos y miedos propiciaron disciplinas colectivas y la convicción de que había que lograr alguna estabilidad, alguna seguridad y nadie se fijó en el precio. No solo fué derrotada sino que -para grandes mayorías- fué grato olvidarse de las pizarras cambiarias, hablar por teléfono después de años de incomunicación y decir nuevamente "deme dos" o cambiar el lavarropas. Luego -porque nada es gratis - vinieron otros tiempos. Huir hacia adelante, para encontrar alguna seguridad anulo gran parte de la reflexión colectiva. Había sencillamente que conjurar el pasado. Este hecho nos permite deducir que el miedo y el pánico son motores de la historia y también -desgraciadamente- pueden ser los grandes argumentos de la política moderna. Lo que nos rige no es el pasado literal... Lo que nos rige son las imágenes del pasado. George Steiner

 

Las crisis, la historia, las enseñanzas y la política

 

Aprendimos la lección? Nadie que sale de una "crisis" se convierte al otro día en un ciudadano suizo- si suponemos que los suizos son buenos ciudadanos- pero pasadas las tormentas muchos comienzan a animarse a pedir ciertas cosas. Sin dudas las demandas de los suizos no serán golpear cacerolas frente a la puerta de un banco para que le devueldan sus ahorros; el pasado de esa sociedad condiciona su reclamo. Es probable que los ciudadanos suizos estén por estos tiempos reclamando que su resumen de cuentas se imprima en papel ecológico. Las demandas de una sociedad tienen que ver con el piso de su existencia. Los suizos -cuando se los usa de ejemplo- se los describe como amantes del justo medio, como hombres prudentes con hábitos regulares y disciplinados y no se les ocurre hacer piquetes sólo que en Suiza no hay millones de pobres. Heráclito solía decír que no se puede entender una cosa sin su opuesto.

Para colmo y - a pesar de todos estos datos- tenemos que asumir las caracteristicas de aquello que solemos llamar realidad y que solía desvelar al sociólogo germano Ralf Dahrendorf: "la realidad tiene una endiablada forma de ser según la cual las soluciones de una etapa suelen constituirse en los problemas de la otra". Si solucionamos en algún momento "la hiper" -con la estabilidad- nos alcanzó la deflación y otras plagas como el desempleo, si salimos de ella, -hoy reactivando el mercado de trabajo- nos acecha su antecesora la inflación.

Esta caracteristicas nos asegura que siempre estaremos en problemas, pero no que los problemas no tengan soluciones razonables.

Fijemos algún otro caso: Nuestro país exporta el alimento de sus clases populares y este ha sido durante décadas el patrón de su crecimiento. Si sube el precio de la carne -porque salimos del circuito de la aftosa-, para el país es una buena noticia, pero para las clases populares que consumen la carne no. Lo que es bueno para el país es instantáneamente malo para el salario real, para la mesa de los pobres. Esto de ninguna manera expresa una condena- lo que cuesta creer - que no haya una fuerza de acción y de pensamiento para afrontar otros patrones y cuestiones como esta.

 

En Argentina - de crisis en crisis - ha habido enormes pugnas por los ingresos. Ha habido empates, ciclos de avance, detención y nuevo avance —capaces de justificar el difundido pesimismo acerca del futuro de la economía— todos inscriptos en el contexto de la puja por el ingreso entre los distintos sectores, que a su vez formaba parte de la puja política más general, pues al empate político correspondía un empate económico.

A veces intereses de empresarios y trabajadores industriales coincidian, a costa de los sectores exportadores*, otras, generalmente con devaluaciones significaron traslaciones del sector urbano al rural, otras de trabajadores a los empresarios etc.- Este desfile, obviamente, vertiginoso nos lleva a 1976 y una marcada política de transferencia de ingresos a los intereses financieros. La reiteración de episodios como los citados no puede ser casual y casi resultaría ocioso -si queremos explicar este presente- reiterar infinitas infografías de lo que ha quedado como un mapa de lo sucedido en los noventa: " grandes ganadores expresados en términos de concentración económica" y la construcción capitalista que no estaría mal llamarla la lógica del empobrecimiento y del enriquecimiento sin causa.

 

La misma salida de la convertibilidad siguió esta linea. Generó inmensas transferencias de ingresos, algunas de las cuales quizás eran inevitables y otras no, y en su realización fué motor y parte un gobierno, lo que nos lleva a corroborar que nunca hay estados ausentes y que el Estado no deserta ni desaparece: sólo cambia de mano o se lo coloniza - frase acuñada por los italianos que inventaron la política- de Maquiavelo a Gramsci- y quiere decir que el el Estado no deserta, deserta el gobierno.

Esa historia consolidó una “cultura” de la economía en muchos sectores: se podría decir que es la cultura de la prebenda, lejana del capitalismo competitivo en cualquiera de sus versiones europea o americana donde el empresario exitoso no ha sido aquel que invierte, innova, arriesga y gana: es exitoso aquel que ha coaptado parte de un gobierno, el que asegura mercados cautivos, el que procura amistades, el que consigue prebendas. Estado coaptado y mercados concentrados forman el relieve que -al menos en parte- donde deben sopesarse las estrucuturas y actores para entender los procesos inflacionarios y la puja distributava en Argentina y esta afirmación no expresa una opinión o la instancia de un saber vulgar, sino la porfusa evidencia acumulada en cientos de informes que este mismo artículo referencia en ambas columnas.

Decía Maquiavelo que el reformista tiene como enemigos a todos aquellos que obtenían provecho del orden anterior, y sólo defensores poco entusiastas en todos aquellos que se aprovechen del orden venidero”. Es sin dudas un buen pensamiento no solo para medir los probables éxitos de la tarea sino para para diferenciar cada interlocutor y los "como". Y están entre los interlocutores los que claman advertencias, y a muchos no tardamos en reconocernos como los mismos que dejaron el país en cuarentena. Los "entusiastas" -preñados en sus mensajes- de chivos expiatorios y el "como" explicitado no es otra cosa que "matar el perro" para que termine la rabia - son los voluntaristas que subestiman la actual configuración de poder. Los que temen por las demandas excesivas y afirman que no se le puede exigir al Estado bienes de todo tipo y nos recuerdan que los deseos siempre son inifinitos y la satisfacción limitada, o los de la "perinola": que sugieren que creando solamente riquezas “ganan todos” y olvidan que la historia del mundo no esta ceñida solamente al crecimiento sino a su reparto.

 

Todos podrán tener algo de razón y el columnista acepta las enumeraciones y se abstiene en poner énfasis en alguno de los "como" expresados. Sólo tiene unas pocas certezas. Que el problema de la inflación -que puede reconocer numerosas causas- se define como esencialmente un problema político, aunque es conciente de no caer en el abismático error al decir que los problemas políticos siempre tienen solución. Sólo cree que la política puede llegar a asignar una respuesta ( no siempre tiene que ser única, ni adecuada). Que sólo la política podrá hacer que las demandas imcompatibles -por su mediación- las puede transformar en compatibles. Después de todo al afirmar esto no decimos nada nuevo: "el mayor problema político que afronta toda sociedad es la distribución de los recursos escasos", sólo que se trata de un juego en el que debe haber reglas racionales y previsibles, y un Estado -y esto es decisivo- que defina desde allí políticas autónomas, no un Estado con vacancias a disposición de quien pudiera capturarlo.
Sin dudas se repetirá la historia si pretendemos que cambien las cosas no cambiando nada. Es decir sin explorar con mucha firmeza estos mercados concentrados. Sín dudas se repetirá la historia si no recordamos la mención que popularizo un ex presidente al definir en que consiste la locura, -en ocasión de definir nuestra persistencia y el fracaso de la larga convertibilidad- Decía: que "la locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes".

 

Notas: * Así muchos definen la etapa del primer gobierno gobierno Peronista. La alternancia en lo que Guillermo O’Donnell describió como un empate hegemónico.

 

** La batalla contra el agio y la especulación, iniciada en 1946 con la famosa "campaña de los sesenta días", la que llevó esta vez a la cárcel a decenas de pequeños comerciantes. La mayoría de ellos eran almaceneros, a quienes se aplicaron severos castigos que afectaban tanto sus intereses comerciales como sus derechos civiles. Hugo Gambini "Historia del peronismo". La obsecuencia (1952-1955)

*AGIO: Denominación que se dio a la "Dirección Nacional de Vigilancia de Precios y Abastecimientos" que entre los años 1951 y 1956 reprimió el agio y la especulación en los precios. Integraba la Policía Federal Argentina.

 

 

arriba

Home

Sabsay Daniel

Adam Smith, la negociaciones de condiciones laborales entre patronos y asalariados, donde se recurre a presiones y agresiones diversas, más parece guerra que paz.

MONOPOLIOS OLIGOPOLIOS OLIGOSOPNIOS POSICIONES DOMINANTES

La competencia es esencial a la economía de mercado, tanto que puede decirse que ambos términos son, en realidad, inseparables. La competencia, en cualquiera de sus formas, significa que las empresas rivalizan entre sí por la preferencia de los consumidores. Cada empresa, por lo tanto, se supone está obligada a ser lo más eficiente posible. Y esto es, en última instancia, el efecto beneficioso de la competencia. De otro modo lo que ocurre es que la empresa quiebra.
Cuando existen muchos vendedores que, aunque producen unos sustitutos próximos, no pueden considerarse como sustitutos perfectos -debido a la diferenciación de productos por medio de la publicidad, las marcas comerciales y pequeños detalles en su acabado o presentación- nos hallamos ante la que se denomina competencia monopolístico.
Cuando muy pocos vendedores controlan un mercado y es posible, para cada una de las firmas, conocer anticipadamente con cierta aproximación la conducta de las restantes, nos hallamos ante una situación de oligopolio. Lo mismo ocurre cuando el mercado está dominado por unos pocos compradores de importancia; en este caso se habla de oligopsonio.

Las pujas y negociaciones “¿Es paz o es guerra?”, se preguntaba Francis Edgeworth, cien años después. Y podía ser lo uno o lo otro, según los términos del intercambio.


Los Hechos y las causas para el caso Cemento

La Historia del cartel de las cementeras y el caso de un ejecutivo arrepentido que mostró en un libro las actas de reparto del mercado Caso Cemento


Listado de rubros con posición dominante investigados por la CNDC Comisión Nacional de Defensa de la Competencia

Lácteos. En el país operan 15.000 tambos, pero Mastellone (La Serenísima) concentra el 60 por ciento de las ventas de leche fresca. Es un mercado con características oligopsónicas pasible de conductas anticompetitivas.

Yerba mate. Es un mercado de características oligopólicas conformado por pocos molinos industriales (tres concentran el 50 por ciento del mercado) y cerca de 18 mil productores (el 95 por ciento minifundistas) atomizados y con escaso poder de negociación. Durante los ‘90, la industria fijó los precios a voluntad perjudicando al resto de la cadena.

Gaseosas. Es un sector altamente concentrado. A fines de los ‘90, las multinacionales Coca-Cola y Pepsi (comercializada por Quilmes Industrial) controlaban el 80 por ciento del mercado.

Azúcar. En el país operan 23 ingenios, pero cuatro controlan el 52,9 por ciento de la producción: Ledesma (20,2 por ciento), Concepción (16), San Martín de Tabacal (10,2), propiedad del grupo norteamericano Seaboard, y La Providencia (5,5), de Arcor.

Artículos de tocador, cosmética y perfumería. La diversidad de productos del sector determina la conformación de una estructura empresarial heterogénea en la que conviven pymes y grandes multinacionales. Sin embargo, estas últimas ejercen un amplio dominio, sobre todo en artículos de tocador, capilares, higiene descartable e higiene oral.

Cigarrillos. El 99 por ciento del mercado es controlado por las multinacionales Pili Morris (Massalín Particulares), que acapara el 64 por ciento del total, y British American Tobacco (Nobleza Piccardo) que acumula el 35 por ciento restante. Ambas empresas explotan en conjunto 16 marcas entre las que se destacan, por un lado, Marlboro y Phillip Morris, y por otro, Camel y Jockey.

Envases. Los distintos mercados están dominados por 1 o 2 empresas. En envases plásticos para gaseosas (PET), el único productor local es Voridian (los norteamericanos Eastman), que concentra el 50 por ciento de las ventas (el resto es importado). La producción de botellas de aceite y agua mineral (PVC) es controlada por el grupo belga Indupa Solvay (72 por ciento del mercado y único productor local). El tetra-brik y los envases para leche y yogures los fabrica exclusivamente la compañía sueca TetraPack, y en envases de vidrio Cattorini Hermanos controla el 50 por ciento.

Acero. Acindar, propiedad de la multinacional Belgo Mineira, controla más del 50 por ciento de la producción de hierro redondo, pues Siderar, el otro gran productor de acero, se especializa en laminados planos. El principal competidor es Aceros Bragado (13 por ciento). Luego siguen Aceros Zapla, que concentra su actividad en Salta y Jujuy, y Sipar Aceros (Grupo brasileño Gerdau).

retórica

Analizando editoriales de los diarios argentinos por Francisco Bessone

leer

El Programa

La entrevista

Los temas

Memoria

Reflexiones

Gacetillas

Archivos

Partícipe

El cuento del Oyente

El rincón de la queja

Derecho de réplica

Proponga temas

Oyentes en el exterior

Futuros Periodistas

Ultimas Noticias

Areas Temáticas

Medios de

Comunicación

Filosofía

Historia

CienciaPolítica

Economía

Arte


Mercados de Naftas y Combustibles - Los Informes -

Un informe encargado por el gobierno de la Alianza revela que en el mercado de combustibles las tres multinacionales operan como un cártel, con ganancias por 1000 millones de pesos al año.
La investigación que anunció Machinea se abria contra Repsol-YPF, Esso y Shell, busca demostrar que las empresas abusan de su posición dominante.

El documento nunca fue difundido por presiones del poder económico, sostiene además que en la mayoría de los quince sectores industriales investigados los índices de concentración triplican el límite que la División Antitrust del Departamento de Justicia norteamericano fija para clasificar a una industria “altamente concentrada”.

MULTA

En marzo del 2000, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia sancionó a YPF por haber ejercido abuso de posición dominante entre 1993 y 1997, causa por la cual tuvo que pagar 109 millones de pesos.

La concentración también alcanza a la etapa de fraccionamiento. En la actualidad operan 50 fraccionadores, pero Repsol, Total Gas, Cañuelas Gas, Shell Gas, Amarilla y Gas Areco controlan el 80 por ciento del mercado. Según información proveniente de la Subsecretaría de Defensa de la Competencia, el precio de referencia de Repsol para las etapas de fraccionamiento y distribución es un 172 por ciento más caro que el de las cooperativas que operan en el mismo segmento, pero el predominio de la transnacional española es tan grande que termina imponiendo sus precios en el mercado.

LOS MODOS DE COMPETENCIA

Ambas investigaciones, realizadas por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), destacaron la facilidad con que las empresas eran formadores de precios, trasladando totalmente al precio final cualquier aumento en el impuesto a los combustibles; o competían “a través de publicidad, propaganda, sorteos, pero no de precios”. Sin embargo, ninguna se atrevió a concluir que las grandes, que acaparan el 90 por ciento del mercado de naftas y gasoil, actuaban en forma de cartel, y las causas se cerraron.


Que es la cartelización y el pacto de caballeros

Se llama cartel cuando los competidores se ponen de acuerdo y pactan precios y condiciones para sus productos. Se observaría en los competidores una especie de "pacto de caballeros"
Este año Defensa de la Competencia dio a conocer los resultados de una vieja investigación por prácticas de "cartelización" en el caso de las cementeras. Allí se concluyó que había supuestos acuerdos para pactar determinados precios y turnarse entre las firmas para ganar determinadas licitaciones. En julio el Gobierno aplicó una multa de $ 310 millones a Loma Negra y Cementos San Martín (son del mismo accionista) Minetti, Cemento Avellaneda y Petroquímica Comodoro Rivadavia. Los investigaron por haber pactado "acuerdos para mantener precios elevados en el mercado entre 1981 y 1999", señaló Defensa de la Competencia.

LAS TEORÍAS DE LA INFLACIÓN

La multitud de teorías explicativas puede agruparse en tres tipos: las que consideran que el origen de la inflación se debe a un exceso de demanda (Inflación de Demanda); las que consideran que los problemas se originan por el lado de la oferta (Inflación de Costes); y las que consideran que la causa de la inflación está en los desajustes sociales (Inflación Estructural).
Por una vez, keynesianos y monetaristas están de acuerdo en considerar que la causa habitual de la inflación es el exceso de demanda. Los componentes de la demanda agregada son el consumo de las familias, la demanda de inversión de las empresas y los gastos del gobierno. Como ya hemos visto, la explicación keynesiana de la inflación se basa en que la suma de esos tres componentes puede ser superior a la capacidad productiva del país.


Titulares | Columnistas | Audio | Cuentos | El Sitio | Historia | Regístrese | Contacto

 

El Ruido de las Nueces

© 2005 El Ruido de las Nueces - 2000 Rosario - Provincia de Santa Fé - República Argentina- Todos los derechos Reservados ®