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● Agua, consumo popular y social
Dr Aníbal Faccendini
“..Advertimos
que no llegaremos muy lejos, sin hacer que regresen del exilio ideas como el
bien público, la sociedad buena, la equidad, la justicia, esas ideas que no
tienen sentido si no se las cultiva colectivamente…”
Zygmunt Bauman.
En días pasados, se celebraron tres fechas, que hacen a la construcción de
ciudadanía. El 15 de marzo, día Mundial de los Derechos del Consumidor
(consagrados en abril de 1985 por la ONU), el 22 marzo día Mundial del Agua
(Resolución nro. 47/193 de las Naciones Unidas del año 1993) y el 7 de abril
el día Mundial de la Salud, ya que el 7 de abril de 1948, se constituyó la
Organización Mundial de la Salud dentro de la ONU.
El agua, el consumo popular sustentable y el concepto abarcativo de salud,
hacen a la edificación de personas dentro de la sociedad civil, para lograr
así que haya cada vez más habitantes convertidos en ciudadanos.
La OMS, define a la salud como “…un estado de completo bienestar físico,
mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades…”.
La salud queda así, enmarcada en una conceptualización social, integral,
positiva e interdisciplinaria, produciendo la ruptura con el abordaje
reduccionista, basado en la ausencia de enfermedad.
El planteo limitativo de la salud, referido exclusivamente a la falta de
enfermedad es funcional a la visión liberalconservadora de la sociedad. A la
ausencia de salud integral le corresponde un Estado ausente, coherente con
el salvajismo de mercado. En cambio, a la definición amplia de salud, le
corresponde un Estado presente, solidario, promotor de equidad social y
generador de ciudadanía. No hay ciudadanos sin Estado, porque el Estado es
la necesariedad del débil. El mercado debe ser controlado para evitar su
barbarización, y que la salud, el consumo popular sustentable y el agua, no
pueden ser objetos de la cosificación de las transacciones económicas.
Porque, entre otras cuestiones, estos tres elementos ayudan a la
constitución de la autoestima ciudadana, energía fundamental, que al decir
del jurista Rodolfo Von Ihering, se refleja en la lucha por el derecho, como
deber y dignificación de toda persona.
El deficiente servicio de agua potable y de servicios sanitarios, en la
provincia de Santa Fe, nos indican que han socavado el derecho a la salud,
el derecho humano fundamental al acceso al agua y los derechos económicos,
sociales y culturales, derechos protegidos por los artículos 14 bis, 41, 42
y 75 inciso 22 de la Constitución Nacional y el artículo 8 de la
Constitución provincial. A nivel de leyes, estos irregulares servicios
públicos han avasallado la ley de Defensa del Consumidor 24.240 y la misma
ley de 11.220 de privatización de la Dipos.
En definitiva se ha conculcado la salud pública. La realidad no deja de
señalarnos este problema, el agua, derecho humano fundamental, es un
alimento vital e insustituible que a nivel mundial una sexta parte de la
población no puede acceder, esto es 1.100 millones de personas, y 2.600
millones que no tienen los servicios de cloacas, ello en un marco donde sólo
el 2% de la masa acuática mundial es dulce y de ella, menos de la mitad es
apta para la humanidad.
Argentina que en la primera mitad del siglo XX,
estuvo primera en la provisión de agua potable, actualmente está detrás de
Cuba, Colombia, Costa Rica, Uruguay, México y Chile, presentando a 7.760.803
(21,60%) de personas que carecen de agua potable y 20.654.920 (57,50%) de
habitantes que no tienen servicio de cloacas, Unicef apunta que 4.000 niños
en el planeta mueren por día por no tener agua potable y dos millones de
personas mueren por año de enfermedades diarreicas, todo ello en un mundo
donde el 60% de los recursos naturales se han degradado.
La situación de los servicios de salubridad en Santa Fe, una de las
provincias más ricas del país, espanta toda razón. De sus 3.150.000
habitantes, sólo la mitad 1.575.000 acceden al agua potable, la otra mitad
tiene graves problemas, entre 267.750 que no tienen red de distribución o
sea que no acceden al vital elemento y el resto tiene red pero no agua que
sea totalmente para el consumo. Resulta patético, que en el tercer
reservorio de agua dulce del mundo que puede abastecer a 720 millones de
personas, muchos ciudadanos estén condenados a la ignominia social y a la
lesión del derecho a la salud. Se agrava aún más esta situación, cuando
aproximadamente el 50% no accede al servicio de cloacas.
En Villa Gobernador Galvez, el 85% no tiene este servicio, y en Rosario, el
28% tampoco. Se le suma a esto, la indignidad que en el período estival por
falta de presión del agua, en los meses enero y febrero cerca de 200 mil
personas tuvieron problemas para acceder al agua.
La provincia, tiene la obligación moral y legal, de resolver este grave e
inocultable problema de salud social, permitiendo entre otras medidas, que
el agua se municipalice y que los ciudadanos sean protagonistas. (*).
ANIBAL I. FACCENDINI
* Abogado. Mediador
Pte. Asamblea por los Derechos Sociales (aDS)- Co-fundador de la Asamblea
Provincial por el Derecho al Agua y uno de sus dirigentes
(*): Fuentes requeridas: publicaciones del diario La Capital y El Clarín.
Informes de las O.N.U. Informes “Situación de los desagües
cloacales.Propuesta de completamiento”-Febrero 2004. “Ciudad de Rosario-
Evaluación del Servicio de Provisión de Agua Potable”.Febrero 2005. Ambos de
la Municipalidad de Rosario.
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